Entra

El Covid-19 sí discrimina: Estudio confirma que la pobreza es un factor de riesgo en Chile

La investigación que hoy se publica en la prestigiosa revista Science, muestra que en la Región Metropolitana, a menor nivel socioeconómico, mayores son los riesgos de contraer Covid-19 y morir por esta causa. Una realidad que reabre el debate sobre medidas económicas y sanitarias efectivas que protejan a los grupos más vulnerables.

Por Pablo Bustamante y Daniela Suau / Foto por Juan Ponce

Durante esta jornada, Science, una de las revistas más importantes del mundo en materia de investigación científica, publicó un reciente estudio sobre cómo el estatus socioeconómico determina la incidencia y mortalidad por Covid-19 en la capital de nuestro país.

Según el grupo de investigadores e investigadoras que trabajaron en la publicación, el principal resultado fue demostrar que “el nivel socioeconómico bajo, es un factor de riesgo. Por lo tanto, las medidas destinadas a proteger a los grupos más vulnerables también deberían considerar este factor”, señala Gonzalo Mena, investigador del Departamento de Estadísticas de la Universidad de Oxford, autor principal del estudio junto a Pamela Martínez, profesora asistente de la Universidad de Illinois en Urbana Champaign.

El científico señala, además, que durante el comienzo de la pandemia pudieron notar que no hubo suficiente testeo en las comunas más pobres, lo que finalmente contribuyó a una transmisión silenciosa, donde los test no cumplían el rol de contener la propagación del virus.

Los resultados revelaron también, al analizar datos de movilidad, que las cuarentenas han sido menos efectivas en las comunas más pobres, donde los desplazamientos no se redujeron tanto como en las comunas más ricas durante la primera ola. Algo que ya ha sido documentado en otros estudios y que, según Mena, su trabajo viene a confirmar.

Segregación estructural

“Nuestro análisis muestra que donde uno vive, tiene un gran impacto en las probabilidades de tener un resultado favorable o no respecto a COVID-19. Eso significa mayor o menor probabilidad de enfermar y si se está enfermo, de morir”, explica Mena, cuyo análisis también sugiere diferencias importantes respecto al acceso al sistema de salud y a las redes de seguridad económica que pueden estar mediando esas diferencias.

Según el investigador entrevistado por Chowmi, una de las revelaciones más significativas encontradas, dice relación con la tasa de letalidad, confirmando que la probabilidad de morir una vez contagiado por el virus, se incrementa a medida que disminuye el nivel socioeconómico. "Las diferencias ocurren dentro de la misma ciudad, sobre todo en grupos más jóvenes; en los menores de 40 años la letalidad es significativamente mayor en las comunas más pobres que en las de alto nivel socioeconómico", explica.

Por medio de la implementación de modelos estadísticos más complejos, como los realizados en sus análisis, los investigadores aseguran que es posible resolver preguntas relevantes sin tener todos los datos . "La realidad es que hay muchos datos públicos y es difícil esperar tener acceso a todos porque, por ejemplo, no todas las infecciones son documentadas", señala Mena.

Medidas que consideren la pobreza

Transcurrido más de un año desde el comienzo de la pandemia en nuestro país, cada día se hace más patente la sensación de cómo el Covid-19 aumenta las inequidades sociales e impacta con dureza a los estratos socioeconómicos bajos. Esto pese a los esfuerzos del Gobierno en su campaña de vacunación que comenzó como un ejemplo mundial, pero que rápidamente pasó a segundo plano tras la intensidad con que la segunda ola de esta pandemia ha golpeado a Chile.

De esta investigación se desprende que, pese a la proactividad del Ejecutivo en materia de vacunación, el punto más crítico sigue siendo el fortalecimiento de las redes de seguridad económica que permitan a la gente quedarse en sus hogares y no exponerse al contagio.

“En Suecia, por ejemplo, se habla de que el gobierno no tuvo que imponer cuarentenas, pero lo que no se dice es que el sistema allá funciona de manera que para muchos es factible quedarse en casa haciendo teletrabajo”. Una realidad diferente a la de nuestro país y que el trabajo de Mena y sus colegas viene a confirmar.

Un estudio que hace hincapié en la necesidad de repensar las políticas públicas con las que se ha abordado esta pandemia y que viene a generar una discusión legítima respecto a cómo diseñar estrategias que sean útiles para futuras crisis en el ámbito de la salud.

Puedes leer el estudio completo, escrito e investigado por Gonzalo Mena, Pamela Martinez, Ayesha Mahmud, Pablo Marquet, Caroline Buckee y Mauricio Santillana, en Science Magazine.